• Francisco Centeno Miranda

Tegumi 手 組 el eslabón entre la Kata, el Bunkai y la Defensa personal.

Tegumi 手 組

Por Hanshi Patrick Mcarthy http://irkrs.blogspot.com/2018/02/tegumi.html

Todas las ilustraciones fueron tomadas de la publicación original de una revista de 1997

Traducido al español por Francisco Centeno




Ideogramas Chinos de Tegumi, composición por Patrck McCarthy

A través de años de un estudiar de manera minuciosa en Japón, China y el sudeste asiático, Patrick McCarthy pudo descubrir, reconstruir y finalmente darle vida nuevamente a la práctica del Tegumi, que casi se perdió en el entrenamiento de karate de Okinawa. Ahora que el Tegumi está resurgiendo, está convirtiendose rápidamente en fuente de gran curiosidad a medida que se profundiza en la comprensión de este antiguo arte.

Editor de Bugeisha Magazine


Introducción


Siendo el producto de una historia ambigua, el karate-do, es una tradición ecléctica pero con sus partes diferentes íntimamente interrelacionadas, unida por temas de defensa personal comunes que se transmiten oralmente y de forma cinética de una generación a otra. La transmisión de este conocimiento se plasmó en rituales especiales y secretos , llamados kata. Como consecuencia, la kata se ha convertido una cápsula de tiempo para el enigmático patrimonio del karate-do. A pesar de la intensa curiosidad que ahora rodea a la kata, pocos han sido capaces de desentrañar sus secretos más íntimos. Una de las razones principales por las que el kata sigue siendo un "acertijo envuelto en un misterio, dentro de un enigma" (1) es que los métodos de entrenamiento originales para 2 personas que vinculan la técnica básica con la aplicación defensiva, osea, el Tegumi, ya no están asociados con la tradición moderna del Karate.


El Maestro Izumigawa Kanki practicando un derribe Omote, de un Tegumi para 2 personas (Foto por Kinjo Hiroshi)

Los métodos de entrenamiento para dos personas todavía son comunes en muchas tradiciones defensivas chinas y del sudeste asiático. Una práctica común en el período del Reino Ryukyu de Okinawa, el Tegumi ya casi desaparece del plan de estudios de artes marciales de Okinawa. Tras la modernización de Toudi-jutsu (2) durante el cambio de este siglo (principios de 1900), se desarrollaron métodos alternativos de entrenamiento japoneses, en un esfuerzo por apoyar a los nuevos objetivos recreativos de la tradición y los objetivos de encuentros con reglas. A medida que el énfasis del karate se trasladó a la aptitud física, el desarrollo de la persona y las competiciones atléticas, los ejercicios de entrenamiento para 2 personas antiguos, que fueron la base de los temas defensivos y de las aplicaciones brutales originalmente inherentes al Toudi-jutsu se vieron eclipsados ​​y, finalmente, oscurecidos por el desarrollo de la “Tradición” moderna.


Para comprender por completo la llegada, el desarrollo y el posterior declive de esta práctica, que alguna vez fue inseparable de esta antigua tradición, es necesario explorar qué fuerzas dieron forma a su evolución.


Buscando lo antiguo para entender lo nuevo - On Ko Chi Shin


Ideogramas chinos para On Ko Chi Shin, composición por Patrick McCarthy

Careciendo de una fórmula única para el éxito, los karatekas de todo el mundo continúan buscando profundo significado al misterio que envuelve a los temas defensivos "ocultos" dentro de las katas. Al hacerlo, no parece haber un final para darnos cuenta del valor del entrenamiento cruzado en otras artes y el préstamo de técnicas de otras tradiciones. Aquí se ilustra una antigua pero importante máxima japonesa, "On Ko Chi Shin" ("Estudia lo viejo ~ Para entiende lo nuevo").


Set de 3 fotos mostrando a Konishi Yasuhiro (izq) practicando Nyumon Tegumi con Motobu Choki (Der) Foto cortesía de Konishi Takehiro

Esta máxima nos muestra que si uno busca, estudia y llega a comprender los principios originales sobre los que descansa un cuerpo de información, en este caso el karate-do, entonces comprender cualquiera de sus interpretaciones posteriores se vuelve puramente académico.


Al hablar de los rituales del hombre en su libro, El héroe de las mil caras, el antropólogo estadounidense Joseph Campbell nos comenta: "Cada generación produce innovadores que, en un esfuerzo por mantener sus prácticas ritualizadas como una experiencia de vida para las personas a las que sirven, reinterpretan los principios comunes sobre los que se apoyan. Al hacerlo, no se crean necesariamente nuevos rituales, sino que se trata de formas más innovadoras de impartir el mismo principio ".


Mi investigación de campo me llevó directamente a la cultura de donde el karate evolucionó y me puso en contacto con muchas de las autoridades más prominentes del arte marcial. La más impresionante de estas personas no habló de cuán poderosos eran sus ryu-ha, o de las faltas de los demás, sino más bien sobre el estudio histórico, los principios comunes y el viaje interior:


"Lo que hay detrás o delante de nosotros no es nada comparado con lo que está dentro de nosotros ”.

Aprendizaje indiscriminado


Se ha dicho, “kata es karate”; y, además, que esa kata es la única razón por la que el karate se ha transmitido hasta el día de hoy. Si esto es verdad, y en lo personal, creo que lo es, entonces no puedo dejar de reflexionar sobre las palabras del fundador de Matsubayashi-ryu, Nagamine Shoshin, cuando preguntó: "¿Dónde está la kata en el kumite?" (1990). Kumite (3) es una creación moderna y una práctica atlética muy exigente, apoyada por métodos de entrenamiento que reflejan sus objetivos sujetos a reglas y objetivos competitivos. Sin embargo, por la naturaleza misma de su práctica, no es compatible con los temas defensivos transmitidos dentro de la kata.


Una institución virtual en la enredada y confusa comunidad de karate de hoy,

¿Será posible que el aprendizaje indiscriminado pueda ser la fuente principal de la cual han surgido estos malentendidos generalizados?

Si es así

¿Esto se limita a Occidente o existe en todas partes, incluso en Okinawa?

El filósofo y matemático francés Henri Poincaré pudo haber escrito sobre karate cuando escribió en su trabajo de 1905, La hipótesis de las matemáticas: "La ciencia se basa en hechos, de la misma manera que una casa está construida de ladrillos, pero la mera colección de hechos no son una ciencia, al igual que una pila de ladrillos no es una casa ".

¿No se puede decir lo mismo de karate do?


¿Qué diferencia hacen el Dan que ostenta alguien, el tiempo que llevan practicando, la raza o la nacionalidad, cuántos trofeos han ganado, lo toscos y rudos que se ven, quiénes son o eran sus maestros, o cuántos katas conocen?


Si no se comprenden los principios sobre los que se basa el karate,


¿no se perpetúa el ciclo de malentendidos a medida que la historia se repite?


Una cita interesante del profesor Wally Jay, fundador de la teoría del círculo pequeño del Jujutsu, dice: No importa de cuántas maneras entrenes a un San Bernardo para correr, nunca podrá correr como un galgo.

¿Cuántas veces has aprendido una kata pero no comprendes los temas defensivos entrelazados dentro de su innumerable técnicas? Sin sus prácticas de apoyo (es decir, el Tegumi), la kata se compara con el aprendizaje de una canción en un idioma extranjero: melódico y armonioso, pero su significado seguirá siendo un misterio a menos que uno entienda el idioma en el que se canta.


Obediencia, separación, divergencia - Shu Ha Ri


En el arte del karate, se nos enseña que para que podamos dominar la tradición es necesario pasar primero por los niveles de aprendizaje. Si bien no hay requisitos de tiempo claramente definidos, la capacitación de la vieja escuela aborda el desarrollo físico, filosófico y espiritual de una manera que se corresponde con la juventud, la edad adulta y la madurez.


Shuhari, es un término japonés que caracteriza este proceso, sostiene que un karateka primero aprende de la tradición antes de romper las cadenas de la misma, para finalmente, trascenderla.


Uechi Kanei demostrando un ejercicio de Tegumi para dos personas, atrapando y dando un rodillazo, Foto cortesía de Uechi Kanei, Shitoryu Kenpo

Al hacerlo, es posible completar el círculo del aprendizaje y volver a la puerta de la tradición para darse cuenta de su valor real y total.

TS Eliot escribió algo que refleja perfectamente esta idea: "No vamos a dejar de explorar, pero al final de toda aventura, regresaremos al lugar en el que empezamos y lo veremos como la por primera vez” (1934)

Sin embargo, algunos temas, como el Shuhari, solo deben ser enseñadas por aquellos que ya han realizado el viaje. Lo más irónico de este fenómeno es ¡cuán pocos maestros “calificados” han oído hablar de él!


Reconociendo principios comunes


Luchadores de Taisho Tegumi, Ilustración cortesía de Nagamine Soshin

Durante mis primeros años de entrenamiento en artes marciales, comparé y contrasté muchas de las prácticas ritualizadas utilizadas por un gran número de tradiciones defensivas asiáticas con las manos vacías. Descubrí un elemento común en la técnica y la aplicación defensiva en todas estas artes. Desafiado por tantas similitudes, y durante una época sin investigaciones publicadas sobre este fenómeno, redoblé mis esfuerzos para comprender mejor cómo y por qué numerosas técnicas y aplicaciones defensivas podrían ser virtualmente idénticas. Cuando los métodos a través de los cuales se transmitieron (kata, jurus, quan, pyongs, sayaws, etc.) permanecieron considerablemente diferentes.


Retrato del Siglo XlX de Nomino & Taima luchando por la mejor posición y agarre en un encuentro tipo Tegumi,Retrato Cortesía de Takagaki Ryozo

Después de estudiar profundamente las obras de Donn F. Draeger y Joseph Campbell, me di cuenta de la enorme influencia que tienen las fuerzas antropológicas para determinar la evolución de los rituales y tradiciones del hombre. La comprensión de que una tradición defensiva era, literalmente, un microcosmos de la cultura de donde provenía, me permitió ver cómo diversos factores, como las diferentes costumbres, el lenguaje, la vestimenta, el clima, la ideología social y las convicciones espirituales, influyeron en el crecimiento y la dirección de las prácticas ritualizadas. Estos factores fueron especialmente influyentes en el desarrollo y la perpetuación de las tradiciones defensivas y sus respectivos ejercicios.






Tegumi: Historia


Tegumi es un término nativo de Okinawa, dialecto que tiene el dombre de Hogen, que se usó u para nombrar a la forma de lucha o grappling de los plebeyos, supuestamente transmitida por los vestigios de los conocimientos de combate de las hazañas de Minamoto Tametomo (1139-70) (4) en el Okinawa del siglo XII. El término Tegumi se compone de dos caracteres chinos (kanji): 1. "Te" ("mano [s]", o también un antiguo término local que se refiere a las artes marciales), y 2. "Kumi" (un ideograma con varios significados, en este caso se refiere a Grappling o Lucha).


La leyenda sostiene que esta forma plebeya de lucha, era parte de la sociedad primitiva de la isla y, en última instancia, se convirtió en una práctica ritualizada dedicada a los dioses del cielo y la tierra para que les proveyeran abundantes cosechas y cacerías fructiferas, similar al Sumo japonés. La naturaleza original de su brutal práctica evoca imágenes del Tegumi como un rito cultural de paso en la historia temprana de Uchina (Hogen para Okinawa) para probar a los jóvenes que se acercaran a la edad adulta, el Tegumi fue adoptado como una prueba de valor.


Antiguo pergamino mostrando a dos practicantes de la vieja escuela del Muay Thay practicando una especie de Tegumi drill, ilustración cortesía de Panya Kraitus y Dr. Pitisuk Kraitos

Originalmente se aplicaban muy pocas reglas a lo que ahora se le llama sumo de Okinawa. Se empleaban feroces intercambios de golpes y patadas, técnicas de estrangulación, candados a las articulaciones y pelea en piso. En un esfuerzo por hacer que la competencia fuera más segura, se introdujeron reglas en 1956, las reglas que existían antes de la guerra se modificaron para establecer un estándar que continúa hasta el día de hoy. Durante generaciones, los festivales de Naminoue, Makishiugan, Obon, Kensha y Shokon en el Parque de Onoyama atrajeron a miles de espectadores ansiosos de ver a los jóvenes atletas competir brutalmente por los máximos honores en Tegumi. El Tegumi siguió siendo una tradición popular en Okinawa hasta el Período Taisho (1911-25). Entre los karatekas locales que participaron activamente en tegumi se encontraban Yabu Kentsu (1863-1937), Hanashiro Chomo (1869-1945), Kyan Chotoku (1870-1945) y Aragaki Ankichi (1899-1929) (Nagamine, 1991).


El Tegumi fue parte integral del como los locales reinterpretaron el gongfu chino (Toudi-jutsu) adoptado con gran entusiasmo durante el antiguo Reino de Ryukyu en Okinawa. Por más difícil de imaginar que sea hoy en día, cuando el karate no tenía estilos, el Uchinadi (5) del siglo XIX, representaba el proceso en el que los principios de defensa personal se habián adquirido a modo de prueba y errar, en lugar de las prácticas deportivas con reglas tan comunes en el karate-do moderno.


Los ejercicios o drills de control, golpeo, agarres y defensas que se utilizaban para entender la lucha y a posicionarse correctamente en el Tegumi de estilo antiguo, se convirtieron en una práctica de moda entre los jóvenes practicantes del Uchinadi del siglo XIX que buscaban mejorar sus habilidades en los desafíos de kakedamashi (6). Uniendo esos drills con las prácticas de Uchinadi para 2 personas que ya existentían y mejoradolos constantemente con los ejercicios introducidos desde la provincia de Fujian, China y el sudeste asiático, el Tegumi renzoku-geiko (“Drills fluidos”) se convirtió en un eslabón indispensable en la cadena sin fin de aprendizaje para aplicar y entender lo que era enseñado a través de la kata.


El eminente historiador de Karate y Maestro Kinjo Hiroshi (7) nos comparte que tales ejercicios eran prácticamente desconocidos en el aspecto deportivo del karate-do japonés moderno, y que solo fragmentos de ellos fueron transmitidos a un puñado de escuelas modernas de Okinawa. Entre los pocos pioneros de karate de Okinawa que sobresalieron en Tegumi se encontraba Motobu Choki (1871-1944). Mientras trabajaba en la traducción del libro de Nagamine Shoshin, las biografías de los maestros de karate de Okinawa, Nagamine Sensei dijo que Motobu practicaba muy pocos katas, no porque nadie le enseñara, sino simplemente porque creía que no era necesario, a diferencia de la popular pero vacía creencia de la actualidad de acumularun gran número de katas (Nagamine, 1990). Iwae Tsukuo (8) observó que "Motobu creía que cuando se entendían los principios defensivos fundamentales, todo lo que se necesitaba eran los ejercicios de Tegumi para respaldar su aplicación" (1989). Varios antiguos artistas marciales de Okinawa se dieron cuenta que incluso durante la época de Motobu Choki, el Tegumi se estaba desvaneciendo lentamente.

Motobu Choki se atrevía a preguntar abiertamente a sus contemporáneos: "Si no entienden el Tegumi, ¿cómo pueden entender las katas?"

Motobu fue llamado muchas cosas en su vida, pero nunca fue llamado mal peleador; y su historial de derrotar rápidamente a sus oponentes en enfrentamientos de contacto completo, claramente habla por sí mismo.


Kinjo Hiroshi me enseñó varios ejercicios de Tegumi que le gustaban Motobu. Motobu sostuvo que hombres como Kojo Taite (1837-1917), Aragaki Seisho (1840-1920), Xie Zhongxiang (1852-1930; (también conocido como Ryu Ru Ko), Zhou Zihe (1874-1926), Miao Xing (1881-1939) Wu Xianhui (1886-1940; aka Gokenki), Tang Daiji (1887-1937), Higashionna Kanryo (1853-1917), Kiyoda Juhatsu (1886-1967) y Uechi Kambun (1877-1948) enseñaron los ganchos, empujones, golpeos, atgarres y defensas en ejercicios para 2 personas que conforman el Tegumi. Además, también describió tales ejercicios como parte integral de un todo más grande, difícil y doloroso de practicar, que a menudo resulta en lesiones superficiales, y en secretos bien guardados, que el Karate moderno ni imagina.


Monjes Shaolin practicando ejercicios semejantes al acondicionamiento de brazos típico del Tegumi, Ilustración cortesía de Lyang Yiquan

Casi una década de investigación de campo en Japón, China y el sudeste asiático me han permitido experimentar una enorme variedad de ejercicios y prácticas para 2 personas, que facilita el desarrollo y la comprensión de las aplicaciones y técnica defensivas. Basándome en los resultados de esta investigación comparativa, y combinada con la falta de prácticas correspondientes de Okinawa, formulé varias deducciones importantes sobre el por qué del declive gradual en la práctica del Tegumi en el karatedo. Creo que la práctica del Tegumi disminuyó principalmente debido a:

1. La transición de la instrucción privada a la enseñanza en masa

2. La llegada del creciente militarismo en Japón, y

3. El énfasis en el desarrollo de un "arte moderno" para una nueva generación.


Itosu Ankoh


Antes de que comenzara la campaña de Itosu Ankoh (1832-1915) para modernizar la práctica del karate, para apoyar la creciente maquinaria de guerra de Japón, el Toudi-jutsu, al igual que sus estilos progenitores en China, empleó de manera rutinaria las prácticas de entrenamiento para 2 personas que vinculaban los básicos de golpeo junto a diversos métodos para la transmisión cinética de la energía a sus aplicaciones defensivas. Sin embargo, después de que Itosu modernizó el Toudi-jutsu, tales prácticas se ignoraron a medida que los objetivos y las metas de la práctica habían cambiado radicalmente.


Antes de la época de Itosu, el Toudi-jutsu se enseñaba habitualmente en privado, y la mayoría de los maestros solían tener solo unos pocos estudiantes, a menudo solo uno, y algunas veces ninguno. Esto explica el por qué algunos secretos fueron llevados a la tumba. La instrucción personalizada proporcionó el tiempo y la atención necesarios para comprender por completo las katas y los ejercicios para 2 personas asociados a ellas. Tal lujo no estuvo disponible durante las sesiones de entrenamiento de grupos grandes que Itosu cultivó en el sistema escolar. Más bien, la kata se convirtió en la principal fuente de aprendizaje mediante la cual grandes grupos de niños en edad escolar, podían seguir al mismo tiempo a un solo maestro. Aunque se sacrficó calidad por cantidad, esto facilitó hizo que el entrenamiento estuviera disponible para las masas, lo que, a su vez, popularizó la nueva práctica.


La agenda militar


La transformación del Toudi-jutsu de un oscuro arte de la autodefensa, el cambió desu práctica y propósito, la introducción en el sistema escolar público de Okinawa, tuvo como resultado un enfoque diferente para el entrenamiento. Este cambio dio paso al Toudi-jutsu "moderno", que enfatizaba la aptitud física y el desarrollo del carácter, que se convirtió en un medio para preparar a los jóvenes para su servicio militar obligatorio de dos años.


Dos importantes alumnos de Kanryo Higashionna, Miyagi Chojun y Kyoda Yohitsu, mostrando una guardia básica del Tegumi, Foto cortesía de Kanzaki Shigekazu

Si hay alguna duda del por qué Itosu modernizó la práctica del Toudi-jutsu, solo hay que leer su discurso de octubre de 1908 ante el Ministerio de Educación y el Departamento de Guerra. En este discurso, entre otras cosas, escribió: "No olvide lo que dijo el duque de Wellington después de derrotar al emperador Napoleón:" La victoria de hoy se logró a partir de la disciplina alcanzada en los campos de juego de nuestras escuelas primarias ... El Karate do podría ser difundido en toda la nación y no solo beneficiar a la gente en general, sino que también serviría como un enorme impulso para nuestras fuerzas militares". (Itosu, 1989)


Apoyada por las agencias gubernamentales, la propaganda de Dai Nippon Butokukai de la era anterior a la guerra, sostuvo que el budo (del que Karate-do se convirtió en parte en diciembre de 1933) era "el Camino" a través del cual los hombres comunes construían una valentía poco común.


Un arte moderno para una nueva generación


La idea ecléctica de Itosu representó la base sobre la cual emergió una nueva generación de expertos en karate. Durante su el inicio de su introducción a Japón continental, el Toudi-jutsu sufrió otra metamorfosis. Introducido durante una era de crecimiento militar radical, a medida que la tradición reinterpretada se conocía el ahora llamado karate-jutsu fue profundamente influenciado por el kendo y el judo. En retrospectiva, se reconoce ampliamente que la adopción del fenómeno shobu ippon-kumite (9) revolucionó tanto la práctica como el propósito del karate. El sistema de competencia a puntos, se cultivó vigorosamente en Japón después de la época Edo en kendo y judo como un medio para juzgar los encuentros. Conservado y fomentado en el Japón de la posguerra, se mantuvo y mejoró el shobu ippon-kumite y sus posteriores prácticas también. Se busco practicar esta nueva competencia con gran ahínco dentro de los bukatsu (clubes deportivos) de las principales universidades en las regiones centrales de Kanto y Kansai, con esto, el karate se hizo inmensamente popular.


Antiguas figuras de bronce chinas, mostrando posiciones idénticas a las encontradas en los ejercicios de Tegumi, cortesía del British Museum en Londres

Aunque aún existan unas pocas idiosincrasias claramente definidas, físicas y sociales (que representan prácticas distintivas y medios culturales muy específicos), los estilos más modernos de Okinawa reflejan la ineludible influencia del karate-do japonés. Los uniformes blancos, el sistema de cintas (dan / kyu), los entrenamientos típicos y el bunkai-jutsu (análisis de aplicaciones de la kata) hacen eco a los objetivos de las reglas y los objetivos de las competiciones que se encuentran comúnmente en Japón continental. Los esfuerzos colectivos para promover el karate como deporte allanaron el camino para desarrollar métodos de entrenamiento únicos para apoyar sus objetivos competitivos. Además, el establecimiento de estándares nacionales, facilitó la promoción de la tradición como deporte, lo que dio como resultado, la unión de las distintas facciones para poder probar su técnica y su espíritu en el ámbito competitivo.


Practicado y respaldado con métodos de entrenamiento que tienen como objetivo los encuentros reglamentados y la competición, el karate moderno (ahora conocido como "karate tradicional") nunca se ha preocupado por abordar adecuadamente los temas defensivos existentes dentro de las katas originales. ¿Por qué aprender a lastimar una extremidad, rasgar un ojo, torcer una articulación, o asfixiar a alguien si el único propósito de sus esfuerzos es el de ganar un combate a puntos o ponerse en mejor forma física? De la misma manera, ¿por qué enseñar a alguien una técnica de competencia, si su propósito final es ser usado en una arena sin reglas?


Kinjo Hiroshi ha dicho que cuando Japón salió de su época feudal, la nueva sociedad moderna tenía poca necesidad de alcanzar el objetivo que el Karate fomentaba orogonalmente (1989). De manera comprensible, las prácticas que cultivaron tal brutalidad se volvieron obsoletas a raíz de la cultura moderna que se preocupaba por la mejora de la aptitud física, el desarrollo del carácter y la armonía social.


Principios comunes


Ejercicios para brazos del kung fu de los cinco ancestros, mostrado por el Shifu Alex Co y su alumno, idénticos a los practicados en los ejercicios de Tegumi para dos personas, Foto cortesía de Mark Wiley

Existe una comunidad de técnicas y la aplicaciones defensivas compartidas entre la gran cantidad de tradiciones defensivas con las manos vacías asiáticas. ¿Cómo y por qué las técnicas y la aplicaciones defensivas pueden ser virtualmente idénticas en toda la región cuando los métodos a través de los cuales fueron enseñados (es decir, con katas) son considerablemente diferentes?


La influencia de fuerzas antropológicas fue muy grande en la evolución de los rituales y tradiciones del hombre. Las diferentes costumbres, idiomas, vestimentas, climas, ideologías sociales y convicciones espirituales influyeron en el crecimiento y la dirección que tomaron las prácticas ritualizadas, incluidas las tradiciones de autodefensa.


China, Japón y Corea influyeron profundamente en Okinawa. Una inscripción grabada en una campana (10) del castillo de Shuri de 1485 dice: "El Reino de Ryukyu es un lugar de gran belleza en el Océano Austral. Aquí se encuentran los tesoros de tres países: Corea, la Gran Ming y Japón. Sus barcos navegan entre diez mil países, y está lleno de cosas maravillosas que se pueden ver por doquier”.


Monjes Shaolin practicando ejercicios semejantes al acondicionamiento de brazos típico del Tegumi, Ilustración cortesía de Lyang Yiquan

La singular proximidad geográfica de Okinawa con China, Japón y Corea, así como al sudeste asiático, y su historia de comercio y relaciones diplomáticas con esas naciones, hizo que su gente, los Uchinachu, tuviera la oportunidad de tener una interacción cultural muy activa. No cabe duda de que tal comunicación entre estas culturas realzó las tradiciones defensivas "locales". Tal interacción podría explicar el flujo constante de nuevas formas de hacer las mismas cosas.


Sin embargo, hay ciertas verdades universales en la aplicación defensiva, independientemente del estilo o la política: un golpe es un golpe, una patada es una patada,las articulaciones solo pueden doblarse para lastimarse de una sola manera, alguien sin aire puede quedar inconsciente, y el dolor nunca discrimina. A lo largo de la historia, y en todas las culturas, la estructura y funciones humanas siempre han determinado qué técnicas de autodefensa con las manos vacías que impidieran seguir peleando al oponente. Después de todo, impedir la capacidad de ataque de un atacante siempre ha sido el objetivo último de la autodefensa.


Con un conocimiento práctico de la anatomía humana, uno esta mejor preparado para comprender cómo existen causas específicas que generan efectos predeterminadas. Tales respuestas son vitales para el proceso de defensa personal. Sirven para aprender a explotar a nuestro favor estas debilidades anatómicas, para después determinar qué principios defensivos se consideran apropiados en el momento de la aplicación. Las circunstancias siempre dictan los medios. Sin embargo, sin reconocer la premisa original sobre la cual se desarrolló el arte de la autodefensa, sus principios de aplicación correspondientes no se pueden entender ni apreciar completamente.


Contrario a la creencia popular, los métodos defensivos con las manos vacías que cultivaron dentro de los confines espirituales de los santuarios monásticos de China (11) nunca fueron creados para ser utilizados contra combatientes profesionales en una arena o ring ni contra guerreros en un campo de batalla. Tal afirmación nunca ha impedido su uso en la confrontación mano a mano o en el combate en el campo de batalla, pero esta misma afirmación apoya mi hipótesis de que tales métodos originalmente se desarrollaron para abordar los actos aleatorios de violencia física que afectaban a la sociedad china y eran más efectivos contra quienes poseían poca o ninguna comprensión de tales tácticas defensivas.


Imagina ser agarrado por alguien. En el mismo momento en que de capturan, lo escupes rápidamente en la cara (lo que le proporciona una distracción momentánea) y luego das un latigazo con tus dedos en los testículos del atacante (haciendo que se doble hacia delante en proporción directa a la energía transferida). Después de esa nueva dolorosa distracción, impactas inmediatamente la arteria radial en el lado del pulgar de la muñeca del atacante, sabiendo que cada arteria tiene su propia red neurovascular que, cuando se estimula en la dirección, ángulo y la intensidad correctas, induce dolor y una reacción predeterminada. La reacción predeterminada crea debilidades anatómicas correspondientes, como la pérdida temporal de la fuerza del agarre hacia tu muñeca. Saber que esto sucedería antes de relizarlo le permite al defensor hacer un puente al tomar la muñeca del oponente y seguir atacando el tendón del tríceps. Sabiendo que el tendón del tríceps tiene un conjunto complejo de estructuras neurológicas que incluyen receptores de estiramiento y dolor, entonces es posible estimular esta zona anatómica en un esfuerzo por impedir que continue el asalto del oponente. Tal conocimiento es vital para aprender karate-do. Solo hay que evaluar el contenido del Bubishi (12) para descubrir el enorme énfasis que los pioneros pusieron en esos temas.


El Maestro Li mostrando un ejercicio en parejas del del Kung Fu de la Grulla Blanca, idénticos a los ejercicios de Tegumi, Foto cortesía del Maestro Li Zihe

A través de generaciones de observación empírica, los monjes espirituales de Shaolin (13) razonaron que si el ego del hombre se comprendía, la violencia física podría reducirse a pura casualidad. Como tal, se desarrolló un cuerpo de filosofía moral, que regía el comportamiento de quienes dominaban las aplicaciones brutales de estas artes, para fortalecer su compromiso de defender los valores morales del entrenamiento. La manera de entrenar se fortaleció aún más mediante prácticas introspectivas y meditativas para que poder descubrir y conquistar la fuente de la debilidad humana. Esto es lo que comúnmente se conoce como los aspectos físicos, mentales y espirituales del karate-do.


¿Por qué los ejercicios para 2 personas?


Para ayudar a eliminar los estereotipos culturales y establecer una base común sobre la cual considerar mi hipótesis, me gustaría sustituir la palabra "kata" (y otras etiquetas nativas siempre que sea posible) con el término "paradigma defensivo". Espero que esto facilite al lector dejar de prestar atención a los prejuicios que puedan surgir al utilizar terminología cultural y sirva para centrarse en el propósito y en las prácticas asociadas que apoyan a los paradigmas defensivos.


Usados ​​por casi todas las artes marciales asiáticas, los paradigmas defensivos son rituales universales a través de los cuales se pueden abordar de manera segura actos aleatorios de violencia física. (14)

Reuniendo las herramientas fundamentales de impacto con sus métodos correspondientes de transferencia de energía cinética, el juego de piernas y movimiento corporal que promueven la movilidad necesaria para afrontar la confrontación física y entrar en zonas críticas de compromiso. Los temas defensivos entretejidos dentro de tales paradigmas abordan la torsión de huesos, separar los tendones de los huesos,candados a las articulaciones, derribes, estrangulamientos, contraataques, lanzamientos, lucha, pelea en piso y traumatizando o impactando zonas anatómicamente vulnerables, así como cavando o encajando los dedos en cavidades corporales sin protección por la estructura esquelética.

En virtud de la anatomía humana y la forma en que funciona, los temas defensivos se pueden dividir en cuatro categorías:


1. Técnicas de restricción y control (es decir, métodos dirigidos a impedir el movimiento para prevenir que el ataque continué);

2. Apagado neurológico (es decir, atacar los nervios para hacer que un atacante quede inmóvil temporalmente);

3. Asalto respiratorio (es decir, dejar inconsciente a un atacante impidiendo el flujo de aire); e,

4. Impacto traumático (es decir, impedir a un atacante paralizando temporalmente el sistema motor).


Las tradiciones defensivas orientales y del sudeste asiático suelen utilizar una gran cantidad de ejercicios de entrenamiento para 2 personas para desarrollar habilidades de respuesta cognitivas y físicas fundamentales. Los ejercicios de esta naturaleza deben haberse desarrollado originalmente a partir de la duplicación de los diversos actos de violencia física que afectaban a las personas.


A pesar de las similitudes con otras prácticas de artes marciales orientales y del sudeste asiático, las tradiciones defensivas budistas y taoístas son ampliamente reconocidas como las fuentes originales de las cuales surgieron dichos simulacros. Durante una visita en 1992 al Monasterio Shaolin con Li Yiduan, secretario general adjunto (ahora retirado) de la Asociación de Artes Marciales de Fuzhou, hablé con Liang Yiquan, un monje Shaolin retirado que estaba a cargo de su departamento de investigación histórica, quien me proporcionó algunos datos muy valiosos.


Patrick McCarthy con el monje Shaolin Liang Yiquan

El legendario crisol en el que sin descanso se han sintetizado una gran cantidad de prácticas esotéricas, la orden de Shaolin había analizado profundamente los actos aleatorios de violencia física durante generaciones. Los monjes habían desarrollado no menos de treinta y seis respuestas diferentes, con hasta setenta y dos variaciones en estos temas principales, para dar con un total de 108 prácticas de aplicaciones defensivas.


Transmitidas a través de la tradición defensiva Shaolin original de Luohan Quanfa (Boxeo del Monje; Rakan kenpo en japonés), las ciento ocho aplicaciones defensivas se dividieron en siete categorías, enseñadas en dieciocho paradigmas defensivos únicos:


1. Defensas contra técnicas comunes,

2. Defensas contra ataques lineales,

3. Defensas contra ataques manuales alternativos,

4. Defensas contra técnicas de patadas,

5. Reacciones contra agarres,

6. Lidiar con circunstancias especiales, y

7. Defenderse contra combinaciones de ataques.


Los dieciocho paradigmas defensivos incluían seis que se especializaban en atacar zonas anatómicamente vulnerables con los puños; dos para usar las palmas de las manos; uno especializado en el uso de codos, hombros, cabeza y rodillas; Cuatro utilizando maniobras de pies y piernas; y cinco para la lucha.


De este legado se desarrolló un repertorio infinito de brillantes ejercicios para 2 personas que vinculan la estrategia defensiva con su correspondiente acto de violencia física. Al hacerlo, los simulacros fluidos para 2 personas pusieron al aprendiz en contacto directo con la violencia física en circunstancias controladas, de modo que cada escenario se pudiera jugar con variaciones casi infinitas, estudiándose con relativa seguridad. Los simulacros para 2 personas se mejoraron continuamente a lo largo de muchas generaciones, de modo que uno podría estar mejor preparado para responder en el caso probable de que no se lograra el efecto deseado, o que una lesión impidiera una aplicación antes de que un oponente fuera completamente derrotado. En muchos casos, estos ejercicios para 2 personas se convirtieron en una práctica muy preciada y buscada, al igual que a los expertos capaces de enseñarlas. En última instancia, estos simulacros para 2 personas desarrollados por los Shaolin proporcionaron la base para el desarrollo del Tegumi.


El producto de los reclusos espirituales que profundizaron casi obsesivamente en la tradición esotérica durante más de mil años, no es sorpresa que los principios de aplicación defensiva se hayan mejorado a través de la comprensión del cuerpo humano basada en la teoría dels Yin / Yang y de los cinco elementos de la medicina tradicional china. La dirección, el ángulo y la intensidad de la transferencia de energía cinética ayudaron a forjar la aplicación defensiva en un arte preciso, y los simulacros fluidos para 2 personas facilitaron este desarrollo. Entender uno sin el otro reduciría las capacidades defensivas del practicante a poco más que pura suerte.


Tegumi Renzoku-Geiko


En Koryu (tradiciones antiguas) Uchinadi (Arte marcial de Uchina, ahora Okinawa), los principios defensivos se imparten de manera gradual utilizando ejercicios de Tegumi para recrear los actos de violencia correspondientes abordados en las katas. Las aplicaciones fundamentales de kihon waza (“técnicas básicas”) se enseñan antes de aprender las variaciones de apoyo de cómo ingresar a tal aplicación y hacer seguir después de la aplicación del Kihon. En Bunkai-jutsu, esto se conoce como Omote, o "superficie". Es un requisito necesario antes de poder aprender el Ura ("atrás" o "detrás de"; refiriéndose a lo que está más allá de la superficie, oculto). Este estudio culmina en Oyo (interpretación práctica), un proceso que nunca se puede entender o apreciar por completo sin antes dominar a sus predecesores, Omote y Ura. Imagine a un estudiante de escuela primaria que intenta componer un ensayo de escuela secundaria sin haber aprendido primero los principios gramaticales esenciales necesarios para escribir el proyecto. Simplemente no sería posible. Continuando con esta analogía del lenguaje: si se compara Kihon Waza (los bloques de construcción de la tradición) con los ABC, entonces las Kata (Que están formados por la unión de varios kihon waza) representan estructuras gramaticales. Extendiendo la metáfora, Bunkai-jutsu retrata los significados de sus oraciones y párrafos. En este ejemplo, el Tegumi (un proceso de vincular los básicos con las aplicaciones) representa el vital proceso de aprender a conjugar en el lenguaje.


No dispare al Mensajero.


Muy a menudo estamos tan preocupados por los fines de nuestras elecciones, que rara vez, prestamos atención a las causas por las cuales se efectúan esas elecciones. Cuando la meta se vuelve más importante que el esfuerzo, perdemos de vista el proceso, el momento, el presente. La búsqueda es tan importante, tal vez más incluso, que el alcanzar algo; Es la carrera, no solo la meta. Independientemente de sus etiquetas distintivas, orígenes culturales o identidad particular, el Tegumi es una práctica inseparable que conecta la técnica fundamental con la aplicación defensiva. Y, si bien puede tener poco valor en el ámbito competitivo, su práctica está simbióticamente conectada a los principios de aplicación de la Kata.


Dos practicantes del estilo Chen de Taiji "rebotando" el uno en el otro que es idéntico a los encontrados en el Tegumi, Ilustración cortesía de Yuriko Miyahara

El Karate puede ser muchas diferentes cosas para diferentes personas. Independientemente de los propósitos para los que pueda servir el karate-do, es claro que no es menos que:

1. Una alternativa al ejercicio convencional occidental;

2. Una actividad competitiva desafiante, sujeta a reglas;

3. Una forma brillante de autoprotección;

4. Un arte marcado por la cultura única de donde proviene.

5. Un pasatiempo. y,

6. Una trabajo.


Al eliminar el pantano de medias verdades, los campos minados del proteccionismo y los laberintos de los malentendidos que han oscurecido la historia real del karate, su filosofía moral y sus principios de aplicación originales, por fin podremos resolver su ambigüedad y determinar de una buena vez su valor. Tal conocimiento es vital para el proceso de aprendizaje, especialmente si alguna vez se establecen estándares de enseñanza más armoniosos.


Conclusión


En este artículo, describí al karate-do como una tradición interrelacionada, entrelazada por temas defensivos comunes que se transmiten oralmente de una generación a otra en un ritual de secrecia llamado kata. He introducido la teoría y la práctica de Tegumi al mismo tiempo que doy a conocer mi investigación personal sobre su redescubrimiento y sistematización. Además de describir cada uno de los simulacros individualmente, también he abordado el valor de apreciar una práctica tan descuidada y olvidada, al tiempo que enfatizo la necesidad de restablecerla como una práctica común que tiene la ventada de vincular el método de práctica con la aplicación defensiva. Sin embargo, la política, las luchas de poder y las agendas personales han plagado la historia del karate durante mucho tiempo. El pequeño testimonio histórico perídico parece verse eclipsado por el sospechoso tertimonio oral, en cuanto a su autenticidad y exactitud. Muy a menudo, los llamados "líderes" han manipulado los hechos históricos para servir a sus propias agendas personales.


Dos practicantes del estilo Chen de Taiji mostrando el ejercicio de "empujando las manos" que es idéntico a los encontrados en el Tegumi, Ilustración cortesía de Yuriko Miyahara

¿Qué es un estilo de karate si no la comprensión de una persona de los principios defensivos universales que se apropian de una o más fuentes, que se asimilan y reinterpretan continuamente, y finalmente se estructuran en un sistema de aprendizaje? La forma en que cada persona interioriza nuevos conocimientos durante su vida sigue es producto del arte que practica, así como el arte que practica es un producto de su propia vida.


En Karate, los estilos se denominan ryu-ha, y, por definición; Cada ryu-ha tiene un soke (fundador). Por lo tanto, si conocemos la historia del Soke y de qué fuente (s) procedió su escolarización, el contexto cultural en el que se forjó su interpretación y el propósito de sus esfuerzos, se hace posible comprender los métodos de entrenamiento utilizados para lograr sus objetivos. De la misma manera que un matemático extrapola, también lo puede hacer un investigador primario (15) viendo hacia atrás de una manera lógica para comprender la evolución del Karate-do moderno y las prácticas asociadas que apoyan su aplicación.


Además de cómo las fuerzas antropológicas afectaron el desarrollo de la práctica del karate, no debemos ignorar qué efecto han tenido el ego, la política y la intolerancia, han tenido en el crecimiento y la dirección de cada ryu-ha y sus planes de estudio a través de los cuales se imparten sus propuestas.

¿Te imaginas cómo sería un ryu-ha si su Soke no entendiera completamente la historia del arte, su filosofía correspondiente o los principios defensivos asociados?

Este artículo es un extracto de mi libro, "Leyend of the Fist". Los videos de Tegumi,Koryu Uchinadi y Kobudo están ahora disponibles en Canadá, Estados Unidos, Europa y Australia. Los interesados ​​pueden contactar a la Sociedad IRKRS aquí www.koryu-uchinadi.com

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Fuentes


Itosu, A. (1989). Itosu Ankoh’s Ten Lessons. (P. McCarthy and Y. McCarthy, Trans.). Tokyo: International Ryukyu Karate Research Society. (Original work published in October 1908). Iwae, T. (1989). Interview. Japan. Kinjo, H. (1989). Interview. Japan. McCarthy, P. (1995). The Bible of karate: Bubishi. Rutland, VT: Charles E. Tuttle. Nagamine, S. (1990). Interview. Naha, Okinawa. Nagamine, S. (1991). Interview. Naha, Okinawa.

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Notas finales:


1 Sir Winston Churchill, cuando describe a Rusia en una transmisión de radio del 1 de octubre de 1939.


2 TouDi-Jutsu: se compone de tres ideogramas:

1. Tou (Lit. Tang, es decir, la dinastía Tang, pero también es la forma antigua en que los japoneses y Uchinanchu [Okinawenses] se referían a China o cosas chinas,

2. Te (Lit mano [s], pero también una forma en la que Uchinanchu describían a las disciplinas de lucha, y

3. Jutsu (Técnica, arte, magia, etc.). El término casi siempre se traduce como "Mano de China", que significa artes marciales chinas.


3 Uno debe tener en cuenta que "kumite", compuesto por el kanji "kumi" y "te", es en realidad "tegumi" al revés. El sonido de "k" cambia a "g" cuando está precedido por otra sílaba.


4 Tametomo, el octavo hijo del señor de la guerra Minamoto Tameyoshi (1096-1156), se describe en el "Hogen Monogatari" ("Cuentos de la Guerra Hogen") como un poderoso luchador, famoso por su notable habilidad en el tiro con arco. En 1156, Taira Kiyomori derrotó a Tameyoshi y lo tuvo cautivo en Izu,enla isla de Oshimañ. Tametomo escapó a Kyushu y luego, según informes, al Archipiélago de Ryukyu. Al llegar a Unten, Okinawa, se contactó con Ozato Anji, señor del castillo de Urazoe. Después de casarse con la hija de Ozato, Tametomo se convirtió en señor de Urazoe y tuvo un hijo llamado Shunten. En 1186, Shunten derrotó a Riyu (el último gobernante de la dinastía Tenson) y se convirtió en el rey de la isla. La dinastía Shunten (1186-1253) supuestamente perpetuó las tradiciones combativas que Tametomo y sus bushi introdujeron.


5 El progenitor del karate moderno, es llamado Uchinadi, o “Mano de Okinawa”, es un término de Hogen que describe con mayor precisión las interpretaciones nativas anteriores al siglo XX del gongfu chino en Okinawa.


6 Denota una prueba, un desafío o un intercambio de técnicas entre dos oponentes, similar a las "manos que empujan" del taijiquan, las "manos pegajosas" del Wing Chun, hubud / dumog del kali, o sambut del silat, kakedamashi (“el espíritu de enredar las manos mutuamente”) era una práctica popular entre los practicantes de Uchinadi.


7 Kinjo (Kanagusuku) Hiroshi (n. 1919; Shuri, Okinawa) comenzó su entrenamiento como estudiante de primaria. Entre otros, estudió directamente con Hanashiro Chomo (1869-1945) y Oshiro Chojo (1889-1930).


8 Nacido en Tomioka, Prefectura de Gunma, Japón, Iwae Tsukuo es un historiador de budo, escritor y discípulo muy respetado del Uchinadi de Motobu Choki.


9 Lit. "Victoria / derrota del cencuentro de un solo punto", shobu ippon kumite se basa en el concepto del campo de batalla feudal de "un ataque, una muerte". La agrupación más responsable de cultivar y perpetuar el shobu ippon-kumite en ese momento era la Asociación de Karate de Japón, aunque Ohtsuka Hironori (1892-1982) y Konishi Yasuhiro (1893-1983) son reconocidos como pioneros del ippon-kumite. Además del Wado-ryu, Shindo Jinen-ryu y Shotokan, otros grupos pioneros que apoyaron el nuevo estándar en el Japón continental eran Shito-ryu, Goju-ryu, Kushin-ryu y Kenyu-ryu.


10 La campana todavía se puede ver en el Museo Central de Naha.


11 Los santuarios espirituales taoístas y budistas han sido reconocidos como las fuentes donde las tradiciones defensivas chinas evolucionaron. Es importante saber que la cultura china, incluyendo las artes marciales, tuvieron un profundo impacto en la evolución de las sociedades cercanas, incluyendo sus tradiciones de autodefensa, como en Okinawa.


12 Comúnmente se conoce como la "Biblia del kara te-do" el Bubishi es una antología de 32 capítulos que contiene la esencia del karate-do.


13 Se acepta ampliamente que la historia del karate está relacionada con las tradiciones gongfu de Shaolin introducidas en el Reino de Ryukyu desde la provincia de Fujian, China.


14 Obviamente, con el movimiento de las extremidades, la expansión y contracción muscular y la práctica regulada de la respiración, los paradigmas defensivos tienen cualidades holísticas y terapéuticas además de su objetivo principal de defensa.


15 Hay dos tipos de investigadores budo: primario y secundario. Los investigadores primarios realizan investigaciones prácticas en la fuente, generalmente en el idioma nativo de esa cultura, en las condiciones culturales locales, con las autoridades vivas más importantes de la tradición, y permanecen en el campo durante largos períodos de tiempo. Sus análisis publicados suelen ser meticulosos, incluyen bibliografías e índices, y siempre citan las fuentes. Los investigadores secundarios estudian el trabajo publicado de otros en su propio idioma, es decir, buscan y recopilan, analizan, categorizan y, a veces, incluso publican los resultados de sus observaciones. Los investigadores secundarios, mejor conocidos como cronistas, rara vez experimentan el ambiente cultural (y, de ser así, rara vez por más de una breve visita turística) o alguna vez entran en contacto verbal integro y directo con las autoridades más importantes de la fuente (s) debido al dificultades lingüisticas.

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2019 Karate Zoku

Francisco Centeno

Master Sinapsis Editor 

M. Golinski_KNX18_-1648 editado.jpg

Apasionado de la enseñanza del Karate.

Quiero potenciar el aprendizaje de los karatekas, para refinar nuestro arte a niveles que nuestros Maestros del pasado jamas imaginaron.

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